Ayer me enteré de que un malnacido, con la excusa de las balanzas fiscales de fondo, se dedicaba a insultar a los extremeños.
La verdad es que poco me importa si el menosprecio se hace a los extremeños o a los españoles en general (es cierto que yo soy extremeño de nacimiento, pero como muchos de mi tierra he emigrado, yo no fui a Cataluña, primero porque aborrezco un lugar donde discriminan a la gente por su lengua ,incluso cuando su lengua es oficial en aquel lugar, y segundo porque he emigrado en el siglo XXI, y entonces emigro a donde más perspectivas de futuro tengo dentro de mis posibilidades, lo que en este caso es Madrid.)
Aquí me siento acogido, soy uno más, ni recibido con vítores y ni serpentinas, pero tampoco repudiado por hablar la lengua de Cervantes, uno más.
Pero ayer según parece un impresentable ha deducido que si los impuestos pagados en Cataluña son X y las inversiones hechas en Cataluña son X/Z significa que la Z aba parte del PIB catalán se está dando en caridad a otras provincias, entre ellas a Extremadura, donde lo que se paga de impuestos es S y las inversiones son S*a, es decir más de lo que se paga de impuestos.
Lo que el mendrugo este no explica es que mientras Extremadura gasta un T de su dinero en productos producidos por empresas catalanas, lo que significa que un 0,16*T de ese dinero va directo para Cataluña, cuando fue generado en principio por el PIB extremeño, solo un mísero i% del dinero catalán se consume en productos producidos en Cataluña, lo que supone un 0,16*i del PIB catalán que se manda para Extremadura.
La verdad es que los cálculos son complicados, por lo que para estar seguro que se puede comparar balanzas fiscales, lo mejor sería que los catalanes no consumieran ningún producto Extremeño, y ya para ser justo, ningún producto español, y que por contra el resto de extremeños, y ya puestos el resto de españoles hiciera lo mismo, boicotear todo producto catalán o sospechoso de serlo, todo aquel que apoye la limitación de derechos de los españoles por el simple hecho de no hablar catalán, no haber nacido en Cataluña o no transigir con sus políticos despóticos.
Así que desde aquí lo digo boicot, sobre todo desde todo desde Extremadura, a los productos catalanes, vascos y gallegos, y cuando la balanza comercial sea 0, entonces que la balanza fiscal sea también 0, no queremos la limosna de nadie, pero también somos libres de gastar nuestros dinero en lo que queramos. Prefiero un extranjero ganando dinero que un nacional haciendose rico mientras insulta a sus compatriotas (Lease Gas Natura y Caixa de Catalunia por ejemplo)
Ale me he quedado a gusto.